Tu hijo no está en tu contra (está en construcción)

Tu hijo no está loco.

Ni es un drama andante.

Ni está en tu contra.

Está en obras.

Y hay una parte de su cerebro que tiene mucho que ver con todo esto.

La corteza prefrontal.

Pero olvídate del nombre raro.

Piensa en esto:

Un amortiguador.

Cuando funciona bien…

todo se suaviza.

Cuando no…

todo rebota.

Por eso a veces parece que todo le afecta más,
que reacciona de golpe,
que no mide.

No es personal.

Es biología.

Y entender esto… cambia mucho.

Te dejo 9 cosas.

No para que te las aprendas.

Para que mires distinto.

Uno.

Regulación.

Esa parte es la que calma.

La que baja revoluciones.

Si falla…

hay más nervio, más impulsividad.

Dos.

Conexión.

Es social.

Sirve para sintonizar con otros.

Si tú estás presente…

él puede enganchar.

Si tú no estás…

se desconecta más.

Tres.

Equilibrio emocional.

No sabe aún hacerlo solo del todo.

Por eso necesita algo externo:

tú.

Cuatro.

Frenar impulsos.

Esa pausa entre lo que siente y lo que hace…

todavía es corta.

Muy corta.

Cinco.

Miedo.

Le cuesta diferenciar lo real de lo que se monta en la cabeza.

Por eso a veces exagera.

Seis.

Presente.

Vive mucho en el ahora.

El futuro… le queda lejos.

Siete.

Empatía.

Está ahí.

Pero no siempre disponible.

O no como tú esperas.

Ocho.

Pensar en otros.

Sale poco.

No porque sea egoísta.

Porque está en construcción.

Nueve.

Intuición.

Tiene cosas dentro.

Pero aún no sabe leerlas bien.

Ahora lo importante.

No se trata de que él cambie ya.

Se trata de que tú entiendas dónde está.

Porque cuando entiendes…

dejas de tomártelo personal.

Y cuando dejas de tomártelo personal…

cambias cómo respondes.

Y ahí…

empieza la conexión.

No antes.

Si quieres aprender a acompañar esta etapa sin sentir que vas siempre a contracorriente…

COACH DE ADOLESCENTES Y MENTORA DE TRANSFORMACIÓN FAMILIAR

Update cookies preferences

CONTACTO

SÍGUEME EN...

Copyright ©️ 2024-2026 Megalion Condal S.L. Todos los derechos reservados I web: evaconm.com